16/09/2026

Notas Sin Pauta

Por Arturo Rodríguez García

En Nuevo León, el secretario de Medio Ambiente, Raúl Lozano Caballero, ya tiene fecha para pasar de los comunicados a las explicaciones. Y es que, a propuesta de la panista Claudia Caballero Chávez, el 23 de septiembre deberá comparecer ante el Congreso estatal, pues los diputados quieren saber qué está pasando con la calidad del aire, cómo opera el sistema de alertas por PM2.5 y ozono, qué resultados ha dado la División Ambiental y, sobre todo, cuánto ha recaudado el gobierno de Samuel García por el llamado Impuesto Verde desde 2022 y en qué se ha gastado.

Lozano podrá llegar con números favorables bajo el brazo. Su Secretaría reportó que durante el primer trimestre de 2026 el promedio de PM10 cayó 25% y el de PM2.5 bajó 29% respecto al mismo periodo del año anterior. El problema es que las cifras oficiales conviven con otras que resultan bastante menos cómodas, como que el Comité Ecológico Integral contabilizó 114 días fuera de norma por PM10 durante el primer semestre, seis de cada diez días. La dependencia atribuye parte de esta diferencia a que la regulación se volvió más estricta. El argumento puede sostenerse técnicamente, pero difícilmente resuelve la percepción ciudadana.

Pero aquí viene el tema de los dineros. Desde 2022, el Impuesto Verde fue vendido como un mecanismo para desincentivar la contaminación y financiar acciones ambientales. Ahora el Congreso quiere el desglose completo de cuánto se recaudó cada año, qué programas recibieron recursos, qué contratos se firmaron, qué dependencias los ejecutaron, quiénes fueron los beneficiarios y cuáles fueron los resultados.

Pero el secretario llegará también con el expediente Matrimar sobre la mesa. La empresa Materiales Triturados Martínez denunció presuntos actos de extorsión después de inspecciones y clausuras, mientras que un audio atribuido al dirigente estatal de Movimiento Ciudadano, Baltazar Martínez Ríos, aludió a un supuesto “pago fuerte” para permitir la operación de la compañía y mencionó a Lozano. El Congreso incluso pidió a la Fiscalía General de la República atraer la investigación.

Y todavía está Las Sabinitas. Antes de los partidos del Mundial en Nuevo León, toneladas de basura y escombro acumuladas junto al Río Santa Catarina dejaron de ser visibles después de trabajos de limpieza que el Gobierno aseguró formaban parte de un programa iniciado en 2025. La administración reportó el retiro de 5 mil toneladas, el cierre de nueve depósitos ilegales y la recuperación de un kilómetro del río; vecinos, sin embargo, cuestionaron que parte de los residuos hubiera sido simplemente cubierta con tierra. Las lluvias posteriores volvieron a dejar basura expuesta. Así que septiembre será una buena oportunidad para que Lozano explique de una vez por todas las dudas que ha generado su administración.

Dimes y diretes azules

Rumbo a 2027, la disputa por Querétaro podría no librarse únicamente entre candidatos. Nos cuentan que algunas miradas estarían puestas en personajes relacionados durante años con el entorno político y empresarial del exgobernador del estado Francisco Domínguez Servién. Entre los nombres que circulan aparecen Yamil Kuri, hermano del actual gobernador Mauricio Kuri; Javier Rodríguez Borgio; Mauricio Lavín Patiño; Luis Hernández de la Torre; los llamados hermanos Sánchez, y Julio Lujambio. Fuentes queretanas aseguran que el ruido habría provocado que más de uno revise con cuidado sus movimientos financieros y relaciones políticas ante lo que pudiera venir. El caso de Lujambio genera especial curiosidad, pues hay quienes aseguran que busca estar cada vez más cerca de Morena. ¿Acercamiento político o simple previsión? En una sucesión que apenas comienza, nadie quiere descubrir demasiado tarde de qué lado quedó parado.